Tai-Chi : el cuerpo como canal de la verdad emocional
- El Tai-Chi trabaja con la conciencia corporal, el flujo de energía (chi) y la conexión entre respiración, el soltar y el movimiento.
- Carlos Gandolfo proponía que el actor debía liberar tensiones físicas para que las emociones pudieran fluir sin bloqueo. Una emoción trabajada en alguna parte del cuerpo genera un «tapón» para el resto de emociones. El «soltar» para encontrar una «tonicidad justa» se puede pensar como un equivalente occidental del “vaciar el cuerpo” del Tai-Chi.
- Ambos buscan que el cuerpo se convierta en un instrumento sensible, receptivo y expresivo, donde lo verdadero surge de la presencia plena en el aquí y ahora.
El uso de la memoria: emoción y energía
- El Tai-Chi, en lugar de excavar en la memoria psicológica, trabaja con la memoria corporal y energética: el recuerdo del movimiento, de la respiración, de estados internos de equilibrio.
- En un puente posible: el Tai-Chi prepara al actor para que, cuando se adentre en la memoria emocional, su cuerpo esté disponible y no trabado, sosteniendo la emoción con naturalidad y sin artificio.
Nuestra técnica
- Nuestra técnica pone énfasis en:
- La verdad escénica: no “actuar” sino vivir en escena. Ser el personaje.
- El entrenamiento corporal: liberar al actor de tensiones cotidianas y de clichés.
- La atención al instante: que el actor pueda habitar el momento con frescura.
- Conocer el instrumento como un músico debe conocer el suyo para hacerlo sonar.
Aquí aparece el lazo con el Tai-Chi:
- La presencia total del Tai-Chi se conecta con el aquí y ahora que nuestra técnica necesita.
- El trabajo rítmico y de fluidez del Tai-Chi enriquece la organicidad de las acciones.
- El actor como un organismo en estado de alerta sensible, no como alguien que repite fórmulas.
Síntesis práctica
Un actor que entrena en Tai-Chi y en nuestra técnica puede:
- Aprender a soltar tensiones y enraizarse.
- Desarrollar una memoria emocional disponible y un cuerpo entrenado para sostenerla sin rigidez.
- Habitar la escena con verdad, frescura y energía fluida, evitando la sobreactuación.
- Encontrar un puente entre lo oriental (energía y movimiento) y lo occidental (emoción y psicología), logrando una actuación más completa.
Las clases son los miércoles de 17:30 a 19 hs.

El profe Marcelo Silva:
Se formó con Carlos Sturze, Norman Briski, Pompeyo Audivert, Luciano Suardi y actualmente esta en nuestro Estudio de Actuación en el curso anual.
Tambien tiene estudios de Clown, Acrobacia, Danza Afro, Percusión, Tambores Taiko y Tai-Chi-Chuan

